viernes, 28 de noviembre de 2008

Lenguas

La lengua no tiene la culpa de nada, ni el euskera, ni el catalán, ni el gallego, ni el serbocroata. Las lenguas tienen dos enemigos: los que las prohíben, y los que las imponen. Hemos padecido en época del franquismo gente que las prohibía y ahora padecemos otros que nos las imponen y, en el fondo, los dos son enemigos de los hablantes de las lenguas.
Fernando Savater
Creo que no hace falta añadir nada más.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Mensaje encontrado en una botella, de Rodolfo Serrano

Si algún día naufragara en una isla perdida, tengo la absoluta certeza de que pensaría lo mismo que escribió Rodolfo Serrano en su poema "Mensaje encontrado en una botella".
Hace ya siete meses, tres días y dos horas
naufragué en esta isla que no está en ningún mapa.
La primera semana lloré como un muchacho
asustado y el miedo vino a vivir conmigo.

Luego maldije a Dios los quince días siguientes.
Y me pasé tres días sin agua ni comida.
Los siguientes dos meses he añorado tu cuer
po
y soñado con el tibio roce de las sábanas.

Cada noche encendía hogueras en los mon
tes
pendiente de que un barco pasara por delante
de esta isla maldita. Y en la playa he dejado
mensajes d
e socorro pidiendo que vinieras.

Arrojé cien botellas con mensajes urgentes.
Y durante tres meses aprendí que la vida
es un cangrejo, un fruto, el agua del torrente,
el sol que cada tarde pinta de rojo el agua.

Ya no siento temores. Recuerdo vagamen
te
que más allá del mar hay fusiles y espadas
y hombres que maldicen haber nacido un día.
Y que aquel mundo era una isla de monstruos.

Ayer me despe
rté cantando sin que nadie
me dijera: “Estás loco ¿A qué tanta alegría?”
Y cada tarde escribo en la arena unos versos
que borran las mareas y que de nuevo escribo.

Hoy he visto pasar un barco no muy lejos.
He apagado raudo la luz de las hogueras
y he borrado todos los mensajes de auxilio.
Afortunadamente el buque ha pasado de l
argo.



sábado, 8 de noviembre de 2008

Peces muertos

Definitivamente ha dejado de ser duda. Ahora es certeza. Nos hemos convertido en la sociedad acomodaticia y aburrida que quieren que seamos. Triste pero cierto. Dicen que las comparaciones son odiosas, y así es. ¿Cuánto trabajo les costó a nuestros padres y abuelos conseguir todo lo que hoy tenemos? ¿Cuántas huelgas por un convenio laboral justo? ¿Cuántas carreras delante de los de gris?

Ya no hay remedio, sólo pensamos en nosotros mismos y no somos capaces de luchar por los que vendrán a ocupar nuestro lugar. Pero no sólo eso,
ni siquiera luchamos por defender nuestros principos, si es que los tenemos, no lo sé muy bien la verdad. Dicen que estamos en crisis. ¡Qué razón tienen! Estamos ante una profunda crisis de valores. Todos los valores que siempre han derrochado nuestros antepasados han sido sustituidos por uno sólo: el dinero. Sólo somos capaces de luchar si hay dinero por medio.

En fin, que cada uno piense lo que quiera. Yo seguiré escuchando "Papá cuéntame otra vez" mientras me repito a mi mismo que los peces muertos sólo van donde les lleva la corriente.